lunes, 19 de marzo de 2012

5: Historias Fantásticas I "La Entrevista"

“Me convertí en un ebrio.” Fue lo único que pensó mientras se afeitaba. Se miró al espejo y no se reconoció: gordo, pelado, y con una barba descuidada, que en poco tiempo dejaría de estar. Ya no era el de su juventud, ese que recorrió el mundo, gracias a su don, y le hizo vivir una buena vida. Ahora, sólo en su departamento en Buenos Aires, se afeitaba la barba para una entrevista de trabajo. De qué iba a hablar, si nunca estudió nada. Dudaba si sus hazañas lo ayudarían. No sabía, y no quería saberlo. Tenía que conseguir un trabajo, ya no podía seguir en esa vida sedentaria.

Del quinto piso a la planta baja, en un abrir y cerrar de ojos. Sonrío; aún tenía el don. Pensó qué era mejor, si tomarse el colectivo, el subte o caminar. El tráfico era un caos, y el calor era insoportable, así que decidió caminar. En unos pocos minutos hizo el largo trayecto desde su departamento, en uno de los límites de Capital, hasta el Obelisco. Volvió a sorprenderse a sí mismo.

Tocó el timbre, dio su nombre y esperó sentado. Esperar, qué feo que era esperar. Estuvo siempre tan acostumbrado al movimiento que decidió mudarse a Buenos Aires, pero ni siquiera en esa ciudad el movimiento le alcanzaba. Por suerte, tuvo que esperar poco, sino se habría ido.

La entrevista fue corta. Le pidieron el currículum, y al ver su nombre no dudaron. Le preguntaron si era quien decía ser, y para confirmarlo bastó con una prueba: en menos de medio minuto, buscó unos papeles en otro punto de la ciudad. Feliz, estrechó las manos de sus ahora nuevos jefes, y se retiró.

Era seguro, Flash era el nuevo cadete.